Cuando hablamos de fontanería y saneamiento en La Rioja no nos referimos solo a arreglar una fuga puntual. Hablamos de la instalación completa de una vivienda: las tuberías que llevan el agua desde la entrada hasta cada grifo, los desagües y las pendientes que la recogen después de usarla, y las bajantes que la sacan del edificio hacia la calle. Es una instalación que casi nunca se ve, y por eso se nota más cuando falla que cuando funciona bien.
Esta página habla de renovarla entera, no de ir parcheando tramo a tramo cada vez que aparece un problema. Contamos qué falla en una instalación antigua, por dónde se suele perder presión, por qué aprovechamos la obra de un baño o una cocina para rehacerla, y qué implica trabajar con el suelo abierto. También es un servicio que hacemos suelto, sin que haya una reforma completa detrás.
Antes de renovar la instalación
- Una tubería que da problemas rara vez está sola: si un tramo falla por edad, el resto de la misma instalación suele estar en un punto parecido.
- La presión baja o irregular casi siempre viene de tuberías antiguas con la sección reducida por dentro, no del grifo ni de la caldera.
- Los desagües necesitan pendiente para que el agua corra sola; una pendiente insuficiente da problemas años después de la obra, no en el momento.
- Las bajantes bajan por dentro de paredes o patios, y una fuga ahí puede notarse lejos de donde está el problema real.
- Aprovechar el suelo abierto de una reforma para renovar la instalación sale más a cuenta que volver a abrirlo dentro de unos años.
- También se hace como servicio suelto: no hace falta una reforma completa para renovar solo la fontanería y el saneamiento.
Qué revisamos en una instalación antigua
| Elemento | Qué miramos | Qué suele aparecer |
|---|---|---|
| Tuberías de agua | Material, estado por dentro y por fuera, recorrido por la vivienda | Sección reducida por cal o corrosión, tramos de materiales distintos empalmados con los años |
| Desagües | Pendiente hacia la bajante, diámetro, estado de las uniones | Pendientes insuficientes, tramos reparados con parches sueltos en distintos momentos |
| Bajantes | Recorrido por dentro de muros o patios, estado de las juntas | Fugas dentro del muro que no se ven hasta que aparece una mancha lejos del origen |
| Arquetas y salida general | Estado, accesibilidad, si recogen bien el agua de todo el edificio | Arquetas tapadas o dañadas, tramos finales con el paso reducido |
Por qué renovar la instalación entera y no ir parcheando
Un parche soluciona el síntoma, no la causa. Cuando arreglamos solo el tramo de tubería que ha reventado, dejamos el resto de la instalación -que tiene la misma edad y el mismo material- exactamente igual de cerca de fallar. Es habitual que, meses después de arreglar una fuga, aparezca otra a pocos metros, simplemente porque el problema de fondo seguía ahí.
Por eso, cuando entramos a renovar la fontanería y el saneamiento de una vivienda, planteamos la instalación completa: agua fría, agua caliente, desagües y, si hace falta, el tramo de bajante que le corresponde a esa vivienda. Cuesta más de una vez, pero evita ir abriendo la misma pared o el mismo suelo cada dos años.
Tuberías antiguas: qué falla y por qué
Las viviendas antiguas de Logroño y del resto de La Rioja suelen tener tuberías de materiales que ya no se instalan: plomo en las más viejas, hierro galvanizado en las de mitad de siglo, o fibrocemento en algunos tramos de saneamiento. Ninguno de estos materiales envejece bien por dentro: el hierro se oxida y va cerrando el paso del agua, el plomo se degrada con los años, y las uniones antiguas pierden estanqueidad aunque por fuera no se note nada raro.
Cuando levantamos una instalación así, montamos tuberías nuevas en un material que no tiene esos problemas, con un recorrido pensado para el uso actual de la vivienda y no para el que tenía hace décadas. El cambio no se nota hasta que se abre un grifo y sale la misma agua, con la misma presión, en toda la casa a la vez.
Desagües y pendientes: por qué el agua a veces no corre bien
Un desagüe funciona por pendiente, no por presión: el agua tiene que bajar sola desde el punto donde se usa hasta la bajante. Si esa pendiente es insuficiente, o si con los años se ha ido perdiendo por asientos del edificio o por reparaciones mal resueltas, el agua tarda en irse, deja residuos en el tramo horizontal y ese tramo se va cerrando poco a poco.
Es un problema que casi nunca se ve desde fuera: el desagüe sigue ahí, aparentemente igual, pero por dentro el diámetro útil es cada vez menor. Al renovar la instalación revisamos cada tramo de desagüe y lo dejamos con la pendiente y el diámetro que necesita, no con el que quedó de la última reparación.
Bajantes: por dónde se van los problemas de verdad
Las bajantes bajan por dentro del edificio, muchas veces empotradas en un muro o pasando por un patio, y eso hace que una fuga ahí sea de las más difíciles de localizar: el agua puede aparecer en una mancha de humedad lejos del punto real donde se pierde. En esta guía sobre humedades explicamos cómo distinguir una fuga de bajante de otros orígenes de la humedad en una vivienda.
Cuando la bajante da servicio a un edificio completo y no solo a una vivienda, la reparación puede necesitar coordinarse con la comunidad, sobre todo si el tramo dañado afecta a más de un piso.
Dónde se pierde presión en una instalación antigua
La presión baja no suele deberse a un único punto, sino a la suma de varios: tuberías con la sección reducida por dentro, tramos de distinto material empalmados con los años que no encajan bien entre sí, y llaves de paso antiguas que ya no abren del todo. Cada uno de estos puntos resta un poco de presión, y juntos explican por qué el agua sale con fuerza en un grifo cercano a la entrada y con poca fuerza en el más alejado.
Al renovar la instalación entera desaparecen estos puntos de pérdida, porque toda la tubería es del mismo material, del mismo diámetro donde corresponde, y las llaves de paso son nuevas. No se trata de meter más presión desde fuera, sino de dejar que la que ya llega a la vivienda circule sin obstáculos.
Por qué se aprovecha la obra del baño o la cocina
El momento en que más sentido tiene renovar la fontanería es cuando ya se va a levantar el suelo por otro motivo. Una reforma de baño o una reforma de cocina dejan la instalación a la vista de todas formas, así que cambiar las tuberías de esa zona en ese momento no añade apenas obra extra, y evita tener que volver a picar el mismo suelo dentro de unos años porque la tubería que se dejó vieja termina fallando.
Por eso, cuando presupuestamos un baño o una cocina en una vivienda con instalación antigua, siempre lo comentamos: no es obligatorio tocar la fontanería a la vez, pero casi siempre compensa hacerlo mientras el suelo ya está abierto.
Qué implica trabajar con el suelo abierto
Renovar la fontanería y el saneamiento implica levantar suelo, y a veces picar pared, para dejar las tuberías nuevas en su recorrido definitivo antes de cerrar otra vez. Mientras esa zona está abierta, no se puede usar con normalidad: no hay agua en ese punto de la vivienda hasta que la instalación nueva está probada y conectada.
Trabajamos por fases cuando la vivienda sigue habitada, dejando en servicio el resto de puntos de agua mientras se interviene en uno. El alcance real -cuánto suelo hay que levantar, si hace falta tocar una zona o toda la vivienda- se decide después de ver la instalación actual, no antes.
Un servicio que también se hace suelto
No hace falta una reforma completa para pedirnos esto. Renovamos la fontanería y el saneamiento de una vivienda, o solo de una zona concreta, sin tocar acabados ni distribución si no es necesario. Es habitual que nos llamen precisamente por esto: una tubería que ha dado un problema puntual y, al revisar el resto, se decide renovar la instalación antes de que falle en otro punto.
Con equipo propio, el que revisa la instalación es el mismo que luego la ejecuta, así que no hay intermediarios entre el diagnóstico y la obra.
Fotos de la obra

Al picar el alicatado, la instalación antigua queda a la vista antes de renovarla.

La solera nueva, ya con el saneamiento debajo cambiado y probado.
Cuando una tubería falla, casi nunca es la única. Preferimos revisar la instalación entera y decir qué tramos aguantan y cuáles no, antes que ir parcheando cada vez que aparece un problema.Sergio Montoya, fundador y jefe de obra de JIMA
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Preguntas frecuentes
¿Se puede renovar la fontanería sin hacer una reforma completa?
Sí, es un servicio que hacemos suelto. Revisamos la instalación, decidimos qué tramos hay que cambiar y ejecutamos la obra sin tocar acabados ni distribución si no hace falta.
¿Cómo sé si las tuberías de mi casa están dando problemas?
Hay señales que se notan sin abrir nada: presión que baja según qué grifo se abre, agua con un color raro al empezar a salir, ruidos en la tubería o manchas de humedad que reaparecen siempre en el mismo punto. Con una revisión se confirma el estado real.
¿Hace falta levantar todo el suelo de la vivienda?
No siempre. Depende de cuánta instalación esté afectada y de cómo esté repartida por la vivienda. En una reforma de baño o cocina se aprovecha el suelo que ya se va a levantar; como servicio suelto, se levanta solo lo necesario para llegar a las tuberías.
¿Se puede aprovechar parte de la instalación antigua?
A veces sí, sobre todo si un tramo es de un material más reciente y está en buen estado. Lo habitual, cuando la instalación tiene ya muchos años, es que convenga renovarla entera para no dejar puntos débiles sueltos.
¿Qué pasa si al abrir aparece más deterioro del esperado?
Se para, se enseña lo que ha aparecido y se ajusta el alcance antes de seguir. Es más habitual de lo que parece: una tubería puede verse bien por fuera y estar mal por dentro.
¿Se puede hacer sin dejar la vivienda sin agua varios días?
Se puede trabajar por fases si la vivienda sigue habitada, dejando en servicio los puntos de agua que no se están tocando en ese momento. El corte total solo afecta a la zona en obra.
Dónde trabajamos
JIMA trabaja en Logroño y en toda La Rioja, y también sale a pueblos cercanos de Navarra y Álava. Si no ves tu pueblo, pregúntanos por WhatsApp: te lo confirmamos en un momento.
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