Arnedo tiene bastante vivienda construida durante una etapa de crecimiento del pueblo, edificios de bloque con una estructura que en general aguanta bien pero con baños y cocinas que se quedaron en el estándar de cuando se construyó el edificio. No es vivienda que necesite una intervención estructural, como sí ocurre en otras construcciones más antiguas: aquí el problema suele estar en las instalaciones y en la distribución de esas dos estancias concretas.
Por eso el tipo de encargo que más recibimos en Arnedo es distinto al de una reforma integral: el cliente quiere actualizar el baño, la cocina, o las dos cosas, pero sin tocar el resto de la vivienda y sin asumir una obra tan grande como vaciar el piso entero. Es una forma de reformar perfectamente razonable, y tiene su propia lógica de trabajo.
En esta página explicamos por qué se da tanto ese patrón en Arnedo, cómo planteamos una reforma por fases cuando el cliente prefiere no hacerlo todo de golpe, y qué hay que tener en cuenta para que dividir la obra no acabe costando más tiempo del necesario. El detalle de cada una de esas dos reformas lo tienes en reforma de baño y en reforma de cocina.
Por qué se pide así en Arnedo
- La estructura del edificio suele estar en buen estado: el problema está en instalaciones y acabados, no en la construcción.
- El baño y la cocina son las estancias que más rápido quedan anticuadas en instalaciones y en distribución.
- Actualizar solo esas dos estancias es una obra más corta y más barata que una reforma integral completa.
- Dividir el trabajo por fases permite adaptar la reforma al ritmo económico o vital de cada vivienda.
- Cambiar solo la bañera por una ducha es, dentro de esto, la reforma más pedida de todas por lo poco que altera el día a día.
Reformar por fases en una vivienda de bloque
| Fase | Qué suele incluir | Qué conviene tener en cuenta |
|---|---|---|
| 1. Baño | Fontanería, saneamiento, alicatado, sanitarios y ducha o bañera | Es la fase que menos afecta al resto de la vivienda si hay otro baño disponible |
| 2. Cocina | Instalaciones, mobiliario, electrodomésticos y alicatado | Conviene planificar la potencia eléctrica pensando también en fases futuras, no solo en la actual |
| Entre fases | La vivienda sigue habitada y en uso normal | Se acuerda con antelación qué zonas quedan afectadas durante cada fase concreta |
| Si más adelante se amplía | Se retoma la obra en otra estancia u otra partida | Avisar desde el principio de que la reforma se plantea por fases ayuda a dejar previsto lo que hará falta después |
Vivienda de bloque: la estructura aguanta, las instalaciones no tanto
En una vivienda de bloque construida durante el crecimiento de Arnedo, el problema casi nunca está en la estructura del edificio. Los forjados y los muros de carga suelen estar en condiciones razonables para su edad, y no es lo habitual encontrarnos con el tipo de daño estructural que sí aparece en construcciones bastante más antiguas de otras zonas. Lo que sí ha quedado atrás es lo que hay dentro del baño y de la cocina: tuberías, instalación eléctrica y una distribución pensada para los electrodomésticos y las costumbres de otra época.
Esto hace que la reforma más razonable, en muchos casos, no sea tocar la vivienda entera sino concentrar el trabajo donde de verdad se nota el desgaste. Un baño con una bañera que ya no se usa, un plato de ducha antiguo o un alicatado que se ha quedado corto de años, y una cocina con poca potencia eléctrica disponible o un mueble que ya no aprovecha bien el espacio, son los puntos de partida más habituales.
Cuando la vivienda sí tiene algo más que revisar, como una humedad puntual o una instalación general del edificio que afecta a varias viviendas, lo vemos al visitar la casa y te lo explicamos aparte, pero no es lo que solemos encontrarnos como punto de partida en este tipo de construcción.
Poner al día baño y cocina sin obra completa
Actualizar el baño y la cocina sin meterse en una reforma integral tiene ventajas claras: la obra dura menos, afecta a menos zonas de la vivienda y el presupuesto se concentra en lo que de verdad se va a notar en el día a día. Dentro de esto, cambiar solo la bañera por una ducha es de lo más pedido: resuelve la comodidad del baño sin tocar el resto de la estancia. Tienes el detalle de esa reforma en cambiar bañera por ducha en La Rioja, y una obra real contada paso a paso en este cambio de bañera por ducha.
La cocina sigue una lógica parecida: no siempre hace falta cambiar la distribución completa si lo que falla son las instalaciones o el mobiliario. En muchos casos basta con renovar fontanería y electricidad, sustituir el mueble y actualizar el alicatado, sin abrir ni cerrar tabiques. Cuando sí conviene cambiar la distribución, por ejemplo para abrir la cocina al salón, esa decisión se toma después de ver el espacio disponible y de hablarlo con el cliente.
Esta forma de reformar no es una versión reducida de la reforma integral: es una obra con su propio alcance, pensada para viviendas donde la estructura no pide nada y el desgaste está concentrado en dos estancias muy concretas.
Cómo planteamos una reforma por fases
Cuando un cliente prefiere no afrontar el baño y la cocina a la vez, dividimos la obra en fases con sentido propio, no en un reparto arbitrario. Lo más habitual es empezar por el baño, porque es la fase que menos condiciona el resto de la vivienda, sobre todo si hay otro baño disponible mientras dura la obra. La cocina se deja para una segunda fase, que se puede acometer meses o incluso años después.
Lo importante al dividir la obra por fases es dejarlo claro desde el principio, aunque la segunda fase todavía no tenga fecha. Si sabemos que más adelante se va a reformar también la cocina, tenemos en cuenta ese dato al plantear la instalación eléctrica del baño, para no dejar un punto que luego haya que volver a tocar. No es imprescindible hacerlo así, pero ahorra trabajo repetido cuando llega el momento de la segunda fase.
Cada fase se presupuesta por separado, con su propio alcance y su propio plazo, y se cierra igual que cualquier otra reforma: después de ver la vivienda y de tomar medidas, nunca antes.
Fotos de la obra

Otra combinación con azulejo tipo metro, esta vez en gris y con lavabo de pedestal.

Un dormitorio resuelto en una fase distinta de la misma vivienda, con pared de piedra dejada vista.
En Arnedo lo que más nos piden no es vaciar la casa entera, sino poner al día el baño y la cocina. Cuando el cliente quiere dividirlo en dos fases, lo planteamos igual de en serio que una obra completa: con su propio presupuesto y pensando ya en lo que vendrá después.Sergio Montoya, fundador y jefe de obra de JIMA
Cómo trabajamos
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Entrega y garantía
Repasamos juntos la obra terminada y respondemos por nuestro trabajo.
Preguntas frecuentes
¿Se puede reformar solo el baño y dejar la cocina para más adelante?
Sí, es de lo más habitual en Arnedo. Presupuestamos esa fase de forma independiente, y si sabemos que la cocina se hará después, lo tenemos en cuenta al dejar preparada la instalación del baño.
¿Cuánto tiempo puede pasar entre la primera y la segunda fase de la reforma?
El que necesite el cliente: no hay un plazo obligado entre una fase y otra. Lo único que recomendamos es avisarnos de que habrá una segunda fase antes de cerrar del todo la primera, para dejar previsto lo que haga falta.
¿En una vivienda de bloque de Arnedo hace falta revisar la estructura antes de reformar el baño o la cocina?
No suele ser necesario, porque la estructura de este tipo de edificio suele estar en buen estado. Aun así, si al picar aparece algo que no encaja, como una humedad persistente, te lo enseñamos antes de seguir.
¿Es más barato reformar por fases que hacer baño y cocina a la vez?
Depende de cada caso: hacerlo junto suele optimizar desplazamientos y organización de la obra, pero reformar por fases permite repartir el gasto en el tiempo. Te lo explicamos con el presupuesto de cada opción sobre la mesa.
¿Cambiar solo la bañera por una ducha cuenta como una fase completa?
Sí, es una de las reformas más pedidas precisamente porque resuelve la comodidad del baño con una obra bastante más corta que renovarlo entero. Puedes ver cómo la planteamos en cambiar bañera por ducha en La Rioja.
Dónde trabajamos
JIMA trabaja en Logroño y en toda La Rioja, y también sale a pueblos cercanos de Navarra y Álava. Si no ves tu pueblo, pregúntanos por WhatsApp: te lo confirmamos en un momento.
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