Villamediana de Iregua tiene mucho de pueblo donde se vive y de Logroño donde se trabaja: la mayoría de las familias que nos llaman allí pasan el día fuera de casa entre semana, y quieren que la reforma les altere lo menos posible las rutinas del resto de la casa. Esa forma de vivir marca cómo planteamos la obra: en vez de dejar la vivienda vacía de golpe, muchas veces la dividimos en fases para que se pueda seguir durmiendo, cocinando y usando parte de la casa mientras avanza el resto.
También es un tipo de obra donde la carpintería pesa más que en otras: armarios a medida, puertas, tarima de madera maciza, algún mueble hecho para un hueco concreto. Son casas donde se busca que la reforma no solo funcione, sino que tenga un acabado propio, distinto del que sale de un catálogo. En esta página contamos cómo organizamos una reforma por fases sin dejar de vivir en casa, y qué peso tiene la carpintería en el resultado final.
Si tu obra es más puntual —solo el baño, solo la cocina— también la hacemos con el mismo criterio de trabajar por partes: lo explicamos en reforma de baño y en reforma de cocina. Aquí nos centramos en la vivienda vista como conjunto, cuando hay varias fases por delante.
Cómo planteamos una reforma por fases
- Se empieza por la zona que menos afecta al día a día de la familia, dejando para el final la que más se necesita a diario.
- Cada fase se cierra con su acabado terminado, no a medias, para poder usar esa zona mientras se trabaja en la siguiente.
- El polvo y el ruido se acotan a la zona en obra; el resto de la casa queda protegido y utilizable.
- La carpintería a medida —armarios, puertas, tarima— se decide con tiempo, porque tiene su propio plazo de fabricación.
- El orden de las fases se acuerda contigo según cómo organiza la familia el día a día, no según un esquema fijo.
- Al trabajar por fases la obra total puede alargarse más en el calendario que una reforma integral seguida, a cambio de poder seguir viviendo en casa.
- Si en algún momento se prefiere acelerar y dejar la vivienda libre unos días, se puede ajustar la planificación sobre la marcha.
Ejemplo de reforma en fases sin dejar la casa
| Fase | Qué se hace | Cómo sigue la familia mientras tanto |
|---|---|---|
| 1. Cocina | Se vacía, se reforma completa y se deja terminada y usable. | Se cocina de forma provisional en otra parte de la casa unos días. |
| 2. Baño | Alicatado, sanitarios y ducha, con la cocina ya disponible. | Se usa otro baño de la vivienda si lo hay, o se pacta un horario de obra. |
| 3. Dormitorios y carpintería | Armarios a medida, puertas, tarima y remates de madera. | Se libera una habitación cada vez, con el resto de la casa ya en uso. |
| 4. Zonas comunes | Salón, pasillos y últimos acabados de pintura. | La familia ya dispone de cocina, baño y dormitorios reformados. |
Reformar sin dejar de vivir en casa
La diferencia entre una reforma seguida y una reforma por fases no es solo de calendario: es de cómo se organiza el día a día mientras dura la obra. En una reforma seguida, como la que contamos en reforma integral, la vivienda se queda vacía porque se trabaja en todas las estancias a la vez. En una reforma por fases dividimos la obra en tramos, cerrando cada uno con su acabado final antes de pasar al siguiente, para que la familia pueda seguir usando el resto de la casa.
Esto tiene un coste: la obra completa suele tardar más en el calendario, porque el equipo entra y sale de la vivienda varias veces en vez de trabajar de corrido. A cambio, ganas poder seguir durmiendo y viviendo en tu casa de Villamediana de Iregua mientras avanza, algo que para muchas familias pesa más que acortar el plazo total.
Elegir el orden de las fases
No hay un orden único válido para todas las casas: depende de qué estancias se pueden vivir peor durante unas semanas y cuáles son imprescindibles a diario. Lo habitual es empezar por la cocina o por un dormitorio que se pueda liberar sin apretar demasiado al resto de la familia, y dejar para el final la zona que más se usa o la que tiene más carpintería por fabricar.
Hablamos este orden contigo antes de arrancar, porque nadie conoce mejor que la familia qué parte de la casa puede estar unas semanas fuera de servicio y cuál no. Una vez decidido, cada fase se planifica para cerrarse por completo —incluida la limpieza de esa zona— antes de empezar con la siguiente, en vez de dejar varios frentes de obra abiertos a la vez.
Carpintería y madera a medida
En las casas y adosados que reformamos en Villamediana de Iregua, la carpintería suele llevarse una parte importante del presupuesto y del resultado final: armarios hechos a la medida exacta de cada hueco, puertas a juego con el resto de la vivienda, tarima maciza de pino en dormitorios y pasillos. En la fotografía de portada de esta página puedes ver un armario a medida terminado, y en la galería un pasillo con un mural trabajado en madera, dos ejemplos de en qué se nota el trabajo de carpintería en una reforma.
Esta carpintería tiene su propio plazo de fabricación, que suele ser más largo que el de la obra de albañilería. Por eso, cuando la reforma va por fases, conviene encargarla con tiempo: si se decide tarde, la fase en la que entra puede quedar esperando al mueble en vez de al revés.
Baño y cocina dentro de una reforma por fases
El baño y la cocina suelen ser de las primeras fases que se acometen, porque son las estancias con más instalaciones y las que antes conviene dejar terminadas para que la familia recupere su uso normal. Si en tu casa además quieres cambiar la bañera por una ducha, esa decisión se toma dentro de la misma fase del baño; lo explicamos con detalle en cambiar bañera por ducha.
Cada una de estas fases se lleva con el mismo cuidado que si fuera la única obra de la casa: alicatado, fontanería, electricidad y acabados completos, sin dejar cabos sueltos que haya que resolver más adelante cuando se ataque la siguiente zona.
Cuándo tiene sentido no dividir la obra en fases
Trabajar por fases no siempre es la mejor opción. Si la vivienda va a quedar deshabitada una temporada, si la familia tiene dónde alojarse mientras dura la obra, o si el volumen de trabajo es tan grande que dividirlo alargaría demasiado el calendario, puede compensar más una reforma seguida de la vivienda completa. Contamos cómo se organiza esa obra, en qué orden se hacen los trabajos y qué conviene decidir antes de empezar en reforma integral.
La decisión entre ir por fases o de una sola vez no depende de una regla fija, sino de cómo vive cada familia y de cuánto puede esperar cada estancia. Lo hablamos contigo al ver la casa, y planteamos la opción que mejor encaja con tu día a día en Villamediana de Iregua.
Fotos de la obra

Un dormitorio ya reformado, con el ladrillo visto como acabado y armario hecho a medida.

Carpintería y tarima de madera en un pasillo, uno de los últimos tramos de una reforma por fases.
Cuando una familia sigue viviendo en casa durante la obra, cada fase tiene que quedar de verdad terminada antes de tocar la siguiente. No sirve dejar algo a medias porque toca pasar a otra zona: eso es lo primero que acordamos al planificar la reforma por fases.Sergio Montoya, fundador y jefe de obra de JIMA
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Preguntas frecuentes
¿Se puede reformar la casa entera sin mudarnos durante la obra?
Sí, dividiendo la obra en fases y liberando una zona cada vez, mientras el resto de la casa sigue en uso. Lo que no se puede es tener varias fases abiertas a la vez sin que se note en el día a día.
¿Cuánto se alarga la obra si la hacemos por fases en vez de seguida?
Suele durar más en el calendario que una reforma seguida, porque el equipo entra y sale de la vivienda en cada fase. A cambio, se puede seguir viviendo en casa durante todo el proceso.
¿La carpintería a medida se puede encargar antes de empezar la obra?
Sí, y conviene hacerlo con tiempo, porque los armarios, puertas y otros muebles a medida tienen un plazo de fabricación propio que suele ser más largo que la parte de albañilería de esa misma fase.
¿Cómo se decide el orden de las fases en una casa con familia?
Se decide juntos, según qué estancias puede vivir peor la familia durante unas semanas y cuáles son imprescindibles a diario. No hay un orden único: depende de cómo organiza cada casa su día a día.
¿Se nota mucho el ruido y el polvo en el resto de la casa mientras se hace una fase?
Se acota la zona de obra lo máximo posible, pero algo de ruido y de polvo puntual es inevitable en los días de demolición de cada fase. Fuera de esos días, el resto de la casa funciona con normalidad.
¿Se puede pasar de una reforma por fases a una reforma integral si cambia la situación?
Sí, se puede replantear si a mitad de proceso la familia decide que prefiere acelerar y dejar la vivienda libre una temporada. Lo hablamos y ajustamos la planificación y el presupuesto a la nueva situación.
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JIMA trabaja en Logroño y en toda La Rioja, y también sale a pueblos cercanos de Navarra y Álava. Si no ves tu pueblo, pregúntanos por WhatsApp: te lo confirmamos en un momento.
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