Cuando hablamos de una reforma integral en Logroño no nos referimos a cambiar un suelo o pintar unas paredes: hablamos de coger la vivienda entera y volver a montarla desde dentro. Eso significa tocar la estructura interior si hace falta, renovar todas las instalaciones y decidir, antes de que entre el primer operario, cómo va a quedar cada estancia.
En JIMA llevamos las reformas integrales con un equipo propio que hace de principio a fin: no hay comerciales que presupuestan y luego desaparecen. Sergio Montoya, con más de 20 años de oficio, es quien mide la vivienda, cierra el presupuesto partida por partida y está luego a pie de obra.
Si lo que necesitas es solo el baño o solo la cocina, esas obras tienen su propia lógica y sus propias decisiones: lo contamos con detalle en la reforma de baño en Logroño y en la reforma de cocina en Logroño. Aquí nos centramos en la vivienda completa: qué entra, en qué orden se hace y qué tienes que decidir antes de empezar.
Lo que entra en una reforma integral
- Demolición de tabiques, alicatados y suelos que no se van a mantener, con retirada de escombros.
- Albañilería: tabiques nuevos, cambios de distribución si el proyecto lo pide, y repaso de paramentos.
- Fontanería y saneamiento completos, aunque las tuberías antiguas parezcan aguantar bien.
- Electricidad e iluminación nueva, adaptada a los puntos de luz y enchufes que necesita cada estancia.
- Alicatados y solados del baño, la cocina y el resto de la vivienda.
- Carpintería interior: puertas, armarios y remates de madera.
- Pintura y limpieza final de obra antes de la entrega.
Orden de los trabajos en una reforma integral
| Fase | Qué se hace | Por qué va en ese orden |
|---|---|---|
| 1. Demolición | Se tira lo que no se mantiene: tabiques, alicatados, suelos y falsos techos. | Hay que dejar la vivienda a obra vista antes de saber qué instalaciones hay detrás de cada pared. |
| 2. Instalaciones | Fontanería, saneamiento y electricidad nuevas, empotradas en tabique y suelo. | Van antes de cerrar paredes o echar el solado porque después ya no hay acceso sin volver a picar. |
| 3. Albañilería | Tabiques nuevos, guarnecidos y repaso de paramentos. | Con las instalaciones ya pasadas, se cierra la distribución definitiva de la vivienda. |
| 4. Alicatados y solados | Azulejo y suelo del baño, la cocina y el resto de estancias. | Necesitan un tabique ya guarnecido y nivelado, y van antes de la carpintería para no manchar puertas. |
| 5. Carpintería | Colocación de puertas, armarios y remates de madera. | Se instala cuando ya no queda polvo de obra que pueda estropearla. |
| 6. Pintura | Pintura de paredes y techos, y últimos retoques. | Va después de la carpintería para tapar roces y remates de instalación. |
| 7. Limpieza final | Limpieza de obra completa antes de entregar. | Cierra la obra y deja la vivienda lista para que te mudes. |
Qué hay que decidir antes de empezar
Antes de que llegue el primer camión de escombro conviene tener claras varias cosas, porque cambiarlas a mitad de obra siempre cuesta más tiempo y más dificultad. La distribución es la primera: si vas a tirar algún tabique, juntar dos habitaciones o mover el baño de sitio, eso hay que decidirlo con el proyecto cerrado, no sobre la marcha.
También conviene decidir pronto los acabados que llevan plazo de fabricación: puertas a medida, algún mueble especial o un suelo que haya que encargar. Si se decide tarde, la obra espera al material y el plazo se alarga sin que nadie haya trabajado mal.
Y hay una decisión que muchas veces se olvida: quién compra los materiales. En JIMA lo hacemos nosotros, te acompañamos a elegirlos, o trabajamos con lo que ya tengas comprado; las tres opciones son válidas, pero hay que acordarla antes de que empiece la obra.
Cómo se convive con una obra de este tamaño
Una reforma integral ocupa la vivienda entera, así que no se puede seguir viviendo dentro mientras dura: hay polvo, ruido y, durante varias semanas, ni agua ni luz estables en toda la casa. Lo habitual es que la vivienda se quede vacía hasta que la obra llega a un punto en el que ya se puede pisar sin molestar al equipo ni ponerse en riesgo.
Eso no significa que la obra sea una caja negra hasta el final. Vamos avisando de cómo va avanzando y de las decisiones que toca tomar en cada fase, para que no te encuentres con sorpresas el día de la entrega.
Si el edificio es antiguo, a veces al picar aparece algo que no se veía antes: un forjado de madera en mal estado, una fachada que necesita repaso o una instalación eléctrica que no cumple. Lo contamos con detalle en la sustitución de forjados en La Rioja y en la rehabilitación de edificios en La Rioja; si quieres ver cómo quedó una obra real de este tipo, tenemos el caso de un forjado de madera cambiado a viguetas metálicas.
Cuánto dura y de qué depende
Una reforma integral de un piso completo suele moverse entre dos y cuatro meses. Dentro de ese margen, lo que más pesa es el estado de partida de la vivienda, si hay que tocar instalaciones enteras o solo parte, cuántas estancias llevan alicatado nuevo y si aparece algo imprevisto al picar, como los forjados o fachadas que comentábamos antes.
Por eso no damos un plazo cerrado sin haber visto la vivienda: lo hacemos al presupuestar, después de medir y de revisar el estado real de paredes, instalaciones y estructura. Ese plazo, una vez dado, es al que nos comprometemos.
Baño y cocina dentro de la reforma integral
Dentro de una reforma integral, el baño y la cocina son las estancias con más instalaciones por metro cuadrado, y las que más decisiones concentran: tipo de ducha, azulejo, mobiliario, encimera, potencia eléctrica para los electrodomésticos. Van dentro del mismo presupuesto y del mismo plazo de la obra completa, pero merece la pena mirarlas por separado.
Si quieres entrar en el detalle de esas decisiones antes de que llegue el momento de tomarlas, tienes toda la información en reforma de baño en Logroño y en reforma de cocina en Logroño.
Fotos de la obra

Ladrillo antiguo y vigas de madera que aparecieron al picar, dejados vistos en el salón.

Un recibidor con carácter propio, hecho con piezas antiguas de la propia vivienda.

Tarima maciza de pino y carpintería de madera en el pasillo, ya con la obra terminada.

Puertas antiguas restauradas y reutilizadas en la reforma, en vez de cambiarlas por unas nuevas.
Una reforma integral bien hecha no se nota en que quede bonita: se nota en que después no tengas que volver a tocar nada en años. Por eso nos gusta llevar la obra completa, de la demolición a la limpieza final, con el mismo equipo de principio a fin.Sergio Montoya, fundador y jefe de obra de JIMA
Cómo trabajamos
Nos cuentas tu idea
Escríbenos por WhatsApp o llámanos. Vamos a ver la vivienda y tomamos medidas.
Presupuesto sin compromiso
Te damos un presupuesto detallado y cerrado, partida por partida. Sin letra pequeña.
Hacemos la obra
Nuestro equipo ejecuta la reforma cuidando plazos, limpieza y cada acabado.
Entrega y garantía
Repasamos juntos la obra terminada y respondemos por nuestro trabajo.
Preguntas frecuentes
¿Por dónde se empieza una reforma integral?
Se empieza siempre por la demolición de lo que no se va a mantener, para dejar la vivienda a obra vista. A partir de ahí se ve el estado real de instalaciones y estructura, y se puede confirmar el proyecto final antes de levantar nada nuevo.
¿Hay que dejar la vivienda vacía durante la obra?
Sí, en una reforma integral no se puede seguir viviendo dentro: hay demolición, polvo y cortes de agua y luz mientras se cambian las instalaciones. La vivienda vuelve a ser habitable cuando la obra llega a los acabados finales.
¿Se puede hacer una reforma integral por fases?
Se puede, aunque no es lo más habitual ni lo más eficiente: encarece la obra porque el equipo entra y sale varias veces, y algunas instalaciones quedan a medias más tiempo del necesario. Si tu situación lo pide, lo hablamos y vemos cómo dividirla.
¿Qué pasa si al picar aparece algo que no se esperaba?
En viviendas y edificios antiguos puede pasar: un forjado de madera en mal estado, una instalación eléctrica que no cumple o una humedad que no se veía. Te lo enseñamos en el momento y ajustamos el presupuesto antes de seguir, nunca después.
¿Se puede vivir en otra parte de la casa mientras se hace la reforma?
Solo si la obra afecta a una zona concreta y el resto queda realmente aislado del polvo y de los cortes de suministro, algo poco habitual en una reforma integral completa. Lo normal es dejar libre toda la vivienda mientras dura la obra.
¿Quién gestiona los permisos si hacen falta?
Depende del tipo de obra: para cambios que no afectan a la estructura ni a la fachada, con la comunicación previa suele bastar. Te decimos qué necesita tu caso concreto cuando vemos el proyecto, aunque los trámites de tu ayuntamiento los debes tramitar tú.
Dónde trabajamos
JIMA trabaja en Logroño y en toda La Rioja, y también sale a pueblos cercanos de Navarra y Álava. Si no ves tu pueblo, pregúntanos por WhatsApp: te lo confirmamos en un momento.
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