Salón con pared de ladrillo visto y vigas de madera recuperadas en una casa de piedra de Haro

Reforma integral

Reforma integral en Haro

Una reforma integral en Haro, cuando la vivienda es de piedra, casi nunca empieza por dentro. Antes de decidir un solo acabado hay que revisar la cubierta, el estado de la fachada y si hay humedad entrando desde fuera, porque construir sobre eso sin resolverlo antes es empezar la casa por el lado que menos conviene. Una vez resuelto lo que no se ve, se sigue con la reforma interior igual que en cualquier vivienda: instalaciones, distribución, alicatados y acabados, decidiendo con el propietario qué piedra o qué viga de madera merece quedar vista.

Haro tiene bastante vivienda antigua construida en piedra, con muros de carga sólidos que aguantan perfectamente el paso de los años, pero con una fachada que lleva ese mismo tiempo expuesta a la lluvia y al viento. Cuando alguien nos llama para una reforma integral en una casa así, la primera pregunta que nos hacemos no es qué azulejo poner en el baño, sino en qué estado está lo que rodea la vivienda por fuera.

En JIMA llevamos la reforma integral completa de la vivienda, pero cuando la casa es de piedra añadimos un paso previo que en un piso de ciudad no hace falta: revisar cubierta, fachada y humedad antes de tocar el interior. En reformas en Haro explicamos con detalle de dónde suele venir esa humedad y cómo se rehabilita una fachada de piedra; aquí nos centramos en cómo encaja esa revisión dentro de una reforma integral completa, de fuera hacia dentro.

Si tu casa, además de la reforma interior, conserva piedra o madera que merece la pena mantener, tienes más detalle sobre qué suele aguantar y qué no en qué se puede aprovechar de una casa antigua. Y si lo que tienes es una vivienda de pueblo con esta misma lógica de muros gruesos y materiales antiguos, la lógica general la explicamos en reformar una casa de pueblo.

Antes de reformar por dentro una casa de piedra en Haro

Orden de los trabajos en una reforma integral de una casa de piedra en Haro

FaseQué se hacePor qué va antes que el interior
1. Cubierta y fachadaRevisión de teja, canalones, juntas de la piedra y zonas con el mortero sueltoSi sigue entrando agua por fuera, cualquier trabajo interior se vuelve a manchar
2. HumedadLocalizar si sube por capilaridad, entra por la cubierta o viene de una bajanteTratar una pared húmeda antes de pintar o alicatar evita repetir el trabajo
3. Estructura interiorRevisión de forjados de madera y de qué muros son de cargaDetermina qué se puede abrir en la distribución nueva sin comprometer la casa
4. InstalacionesFontanería, saneamiento y electricidad nuevas, buscando el camino que permite cada muroEn muros de piedra gruesos, el trazado de la instalación no siempre es el más corto
5. Distribución y albañileríaTabiques nuevos y repaso de paramentos, dejando visto lo que se decide conservarCon instalaciones y estructura ya resueltas, se cierra la distribución definitiva
6. AcabadosAlicatados, solados, carpintería y pinturaVan al final para no estropearse con el resto de los trabajos

Por qué se empieza por lo que no se ve

En una casa de piedra, lo que más se nota a simple vista suele ser justo lo que menos condiciona la reforma interior. Un salón con las paredes recién pintadas puede convivir, sin que se note al principio, con una fachada que deja pasar humedad por una junta abierta o con una cubierta que ha perdido alguna teja hace tiempo. Empezar la reforma por dentro sin haber mirado esto es un error habitual: antes o después, esa humedad aparece en la pared que se acaba de dejar terminada.

Por eso, cuando la vivienda es de piedra, la primera visita no se limita al interior. Revisamos la fachada de cerca, el estado del tejado y si hay alguna zona donde se note humedad, aunque el cliente solo nos haya llamado para la reforma integral de dentro. Es una comprobación que lleva poco tiempo y que evita disgustos después: no tiene sentido alicatar un baño nuevo pegado a un muro que sigue mojándose por fuera.

Forjados de madera y muros: la estructura antes que la distribución

Además de la envolvente exterior, en una casa de piedra con cierta antigüedad hay que revisar el forjado que separa las plantas, casi siempre de madera, y comprobar qué muros interiores son de carga. Un forjado con las viguetas dañadas por humedad o por el paso de los años condiciona tanto la distribución nueva como un muro que no se puede tocar, y ambas cosas hay que saberlas antes de dibujar ningún plano definitivo.

Esta revisión se hace pisando, mirando desde abajo si hay acceso a la planta inferior y comprobando el estado real de la madera donde sea posible. Si aparece algún punto dañado, se decide si se refuerza o se sustituye antes de seguir con cualquier otro trabajo; construir la distribución nueva sobre una estructura sin revisar es la forma más segura de tener que volver atrás más adelante.

Instalaciones nuevas dentro de un muro de piedra

Pasar fontanería y electricidad nuevas por un muro de piedra maciza no es como hacerlo en un tabique de ladrillo actual. El grosor y la dureza del material hacen que no siempre se pueda abrir una roza tan profunda como haría falta, así que la instalación tiene que buscar otro camino: un falso techo, un rodapié técnico, o un tabique nuevo levantado pegado al muro para llevar por ahí lo que no cabe dentro de la piedra.

Esta decisión se toma vivienda a vivienda, según el grosor real del muro y de por dónde tiene sentido que pase cada instalación. No es un contratiempo, es simplemente una forma distinta de resolver algo que en una construcción actual se da por hecho, y forma parte de lo que hay que tener en cuenta al presupuestar una reforma integral en una casa de este tipo.

Conservar piedra y madera como parte del valor de la casa

Una vez resuelto lo estructural, llega la parte donde más se nota el carácter de una casa de piedra: decidir qué muro se deja visto, qué viga se limpia y se protege en vez de taparla con un falso techo, y qué carpintería antigua se restaura en vez de sustituir. No es solo una cuestión estética: un muro de piedra o una viga de madera que siguen aguantando bien son parte del valor real de la vivienda, y taparlos sin necesidad es renunciar a algo que cuesta mucho conseguir con material nuevo.

La decisión se toma elemento por elemento y después de comprobar el estado real de cada uno, no antes. Un muro de piedra sano se puede dejar visto en un salón o en un dormitorio; uno que tiene un problema estructural de base necesita otra solución, aunque su aspecto por fuera parezca similar. Lo mismo pasa con la madera: se limpia y se protege la que está sana, y se sustituye sin dudarlo la que ha perdido su función.

Cómo encaja todo esto en el plazo de la obra

Cuando la reforma integral incluye revisar la envolvente de la casa, el plazo depende de más factores que en un piso reciente: del estado real de la cubierta y la fachada, de si el forjado necesita refuerzo, y de cuánta piedra o madera se decide conservar frente a sustituir. Todo eso se ve al visitar la vivienda, y es entonces cuando se puede dar un plazo concreto, nunca antes.

Dentro del margen habitual de una reforma integral completa, entre dos y cuatro meses, una casa de piedra con trabajo en fachada o cubierta tiende a moverse hacia la parte alta de ese margen, sobre todo si aparece algo que no se veía antes de empezar a picar. Lo que no cambia es la forma de trabajar: presupuesto cerrado por partidas, después de haber visto la vivienda entera, dentro y fuera.

Fotos de la obra

Dormitorio con muro de piedra vista y cama de forja en una casa reformada de Haro

Muro de piedra dejado visto en un dormitorio, después de comprobar que estaba sano.

Pasillo con tarima de pino y carpintería de madera recuperada en la reforma

Madera recuperada en el pasillo, ya con la reforma interior terminada.

En una casa de piedra, lo bonito y lo que aguanta no siempre van por caminos distintos: una piedra bien conservada o una viga que sigue sana son, a la vez, estructura y acabado. Por eso antes de tapar nada nos gusta comprobar qué hay debajo.Sergio Montoya, fundador y jefe de obra de JIMA

Cómo trabajamos

1

Nos cuentas tu idea

Escríbenos por WhatsApp o llámanos. Vamos a ver la vivienda y tomamos medidas.

2

Presupuesto sin compromiso

Te damos un presupuesto detallado y cerrado, partida por partida. Sin letra pequeña.

3

Hacemos la obra

Nuestro equipo ejecuta la reforma cuidando plazos, limpieza y cada acabado.

4

Entrega y garantía

Repasamos juntos la obra terminada y respondemos por nuestro trabajo.

Preguntas frecuentes

¿Compensa dejar la piedra vista por dentro o es mejor tabicar encima?

Si el muro está sano y bien saneado, dejarlo visto suele compensar: ahorras el material de un nuevo revestimiento y ganas un acabado que no se consigue con nada nuevo. Tabicar por encima tiene sentido cuando el muro tiene un problema real o cuando hace falta pasar instalaciones que no caben dentro de la piedra.

¿Las instalaciones nuevas se pueden esconder dentro de un muro de piedra tan grueso?

Depende del grosor y de la dureza del muro: a veces sí se puede abrir una roza suficiente, y otras veces la instalación tiene que buscar otro camino, como un falso techo o un rodapié técnico. Se decide al ver la vivienda, muro por muro.

¿Qué pasa si la cubierta está bien pero el forjado de madera no?

Se puede tener una cubierta en buen estado y aun así un forjado dañado por humedad antigua o por el paso de los años; son dos elementos distintos que se revisan por separado. Si el forjado no aguanta, se refuerza o se sustituye antes de seguir con la distribución interior.

¿Hace falta tocar la fachada aunque la reforma sea solo por dentro?

No siempre, pero conviene revisarla antes de descartarlo: si la fachada deja pasar humedad, reformar el interior sin resolver eso significa que la humedad va a volver a aparecer en la pared recién terminada. Si la fachada está en buen estado, se puede reformar solo el interior sin problema.

¿Cuánto puede tardar una reforma integral completa en una casa de piedra como esta?

Se mueve dentro del margen habitual de una reforma integral, entre dos y cuatro meses, aunque cuando hay que revisar cubierta o fachada el plazo suele acercarse a la parte alta de ese margen. El plazo concreto se da siempre después de ver la vivienda entera.

Dónde trabajamos

JIMA trabaja en Logroño y en toda La Rioja, y también sale a pueblos cercanos de Navarra y Álava. Si no ves tu pueblo, pregúntanos por WhatsApp: te lo confirmamos en un momento.

LogroñoCalahorraArnedoHaroNájeraAlfaroSanto Domingo de la CalzadaLarderoVillamediana de IreguaVer todas las zonas

Seguir leyendo

Reforma integral en LogroñoCómo es una reforma integral en Logroño: qué entra, en qué orden se hace y qué tienes que decidir antes de empezar.Reformas en HaroReformas de vivienda en Haro con atención especial a la fachada: edificios de piedra, humedad que entra por fuera y elementos originales que se pueden recuperar.Qué se puede aprovechar de una casa antiguaQué materiales de una vivienda antigua suelen merecer la pena, qué hay que comprobar antes de decidirlo y por qué la respuesta llega a mitad de obra.Reformar una casa de puebloCómo se aborda la reforma de una casa de pueblo: qué revisar en muros, forjados y cubierta antes de nada, y qué merece la pena conservar en vez de tapar.

¿Vemos tu casa de piedra en Haro sin compromiso?

Revisamos cubierta, fachada y estructura además del interior, y te dejamos un presupuesto cerrado por partidas.