Es una de las palabras que más repetimos cuando entramos a valorar un edificio antiguo: si el forjado aguanta bien, la reforma se centra en acabados; si no, hay que meterse en obra estructural antes de pensar en nada más. Lo explicamos en detalle, con lo que solemos encontrarnos en La Rioja, en nuestra página de rehabilitación de edificios; aquí nos quedamos con la palabra en sí, para que sepas de qué hablamos cuando la usamos delante de ti.
El forjado no trabaja solo: se apoya en los muros de carga o en los pilares del edificio, así que antes de tocar uno conviene saber también qué paredes aguantan estructura y cuáles no. Si te interesa ese punto, tenemos una guía aparte sobre cómo saber si un tabique es de carga. Y si lo que buscas es ver un forjado cambiado de verdad, en nuestra obra de sustitución de forjado de madera por viguetas metálicas lo contamos paso a paso, con fotos hechas en el propio edificio.
Para qué sirve un forjado
Un forjado tiene dos trabajos a la vez. El primero, aguantar el peso de todo lo que hay en esa planta: el suelo, los tabiques, los muebles, las personas. El segundo, repartir ese peso hasta los puntos del edificio pensados para aguantarlo, en lugar de dejarlo caer sobre cualquier punto suelto. Un edificio con varias alturas tiene un forjado por cada planta, y todos trabajan juntos para que el conjunto se comporte como una sola estructura y no como pisos apilados sin relación entre ellos.
De qué está hecho un forjado
Un forjado no es una pieza única, es un conjunto de piezas distintas trabajando juntas. En los edificios antiguos de La Rioja, lo tradicional era encontrar vigas y viguetas de madera colocadas en paralelo, apoyadas en los muros, con un relleno por encima. Hoy, cuando sustituimos ese sistema, usamos viguetas metálicas con bovedilla cerámica entre ellas, un mallazo de acero soldado por encima y una capa de hormigón que lo deja todo unido y nivelado. Cada una de esas piezas cumple una función distinta, y las explicamos por separado porque se confunden mucho entre sí.
Qué problemas da un forjado cuando falla
El forjado no avisa de golpe: da señales pequeñas antes de convertirse en un problema serio. Un suelo que empieza a ceder al pisar, una grieta que se repite siempre en el mismo punto del techo o del suelo, o una humedad recurrente en el techo del piso de abajo son avisos que conviene mirar antes de que vayan a más.
- Suelos que ceden o suenan huecos al pisar
- Grietas que se repiten siempre en el mismo punto del techo o del suelo
- Manchas de humedad en el techo del piso de abajo sin causa aparente
- Puertas o ventanas que empiezan a rozar sin haber tocado nada en ellas
En qué se confunde el forjado con otras palabras de obra
La confusión más habitual es con la solera: el forjado separa una planta de otra en altura, mientras que la solera apoya directamente sobre el terreno, en la planta baja o en un sótano. Se parecen porque las dos son superficies horizontales de hormigón, pero cada una resuelve un problema distinto y se ejecutan de forma diferente. La otra confusión frecuente es llamar "forjado" a una sola vigueta o a una sola bovedilla: son piezas que forman parte del forjado, no el forjado completo.
Cuando levantamos un suelo y vemos el forjado por dentro, ahí se sabe la verdad del edificio. Por fuera puede estar perfecto y por dentro llevar años aguantando de milagro.Sergio Montoya, fundador y jefe de obra de JIMA
Preguntas frecuentes
¿Se puede reforzar un forjado sin cambiarlo entero?
Depende de cuánto haya perdido la estructura. Si el daño es puntual y localizado, a veces se puede reforzar la zona afectada; si la pérdida de sección o el estado de la madera es generalizado, lo que hacemos es sustituir el forjado completo, porque reforzar una parte y dejar el resto igual solo retrasa el problema.
¿Todos los forjados de un edificio antiguo están igual de mal?
No. En un mismo edificio nos hemos encontrado forjados en buen estado en unas plantas y con la madera comida en otras, según la humedad que haya sufrido cada zona a lo largo de los años. Por eso no se puede dar un diagnóstico del edificio entero sin abrir y mirar planta por planta.
¿Cómo sé si una grieta viene del forjado o de otra cosa?
Una grieta en el techo o un suelo que cede pueden venir del forjado, pero también de un tabique mal apoyado o de una humedad puntual. La única forma fiable de saberlo es levantar el suelo o picar el techo y ver la estructura real, que es lo primero que hacemos antes de dar cualquier presupuesto de este tipo.
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¿Te preocupa el forjado de tu vivienda o tu edificio?
Si sospechas que un forjado puede estar dañado, vamos a verlo, levantamos lo que haga falta y te decimos qué nos encontramos de verdad, sin compromiso.
