Cuando explicamos qué es un forjado, la vigueta es la pieza que más se nombra, porque es la que se ve nada más levantar el suelo. Pero un forjado no es una sola vigueta: es el conjunto de todas ellas trabajando juntas, además de lo que se coloca entre medias y por encima. En esta página nos centramos solo en la vigueta, la pieza en sí.
La vigueta que más vemos en obras de rehabilitación de edificios en La Rioja es la de madera original, colocada hace décadas y muchas veces castigada por la humedad. Contamos un caso real, con fotos de las viguetas antes y después de cambiarlas, en nuestra obra de sustitución de forjado de madera por viguetas metálicas.
Para qué sirve una vigueta
Cada vigueta reparte el peso que recibe desde arriba, el suelo, los tabiques, los muebles, las personas, hasta los dos muros de carga en los que se apoya por sus extremos. Cuantas más viguetas y más juntas estén colocadas, mejor se reparte esa carga; por eso no se coloca una sola pieza gruesa, sino varias piezas más finas trabajando en paralelo, con una separación pensada para la distancia que tienen que salvar entre muro y muro.
Cómo se coloca una vigueta en obra
Al sustituir viguetas, primero se retiran las que están dañadas sin tocar las que aguantan bien, cuando el estado lo permite; si el daño es generalizado, se quita toda la fila. Las viguetas nuevas se apoyan sobre los muros de carga, se nivelan una a una y se dejan con la separación necesaria para que encaje entre ellas la bovedilla, la pieza que rellena el hueco. Una vez colocadas todas las viguetas de una zona, se sigue con el resto del forjado: el mallazo y el hormigón por encima.
Qué problemas da una vigueta dañada
La vigueta de madera es la que más problemas da con el tiempo: la humedad constante la pudre por dentro aunque por fuera parezca entera, y la carcoma reduce su sección hasta dejarla sin capacidad de aguantar carga. Una vigueta metálica aguanta mucho mejor la humedad, pero tampoco es eterna si queda expuesta a filtraciones continuas sin que nadie las repare: puede oxidarse en los puntos de apoyo, que es justo donde más trabajo tiene que hacer.
- Vigueta que suena hueca o cede al andar por encima
- Madera con carcoma visible o que se deshace al tocarla
- Óxido en los extremos de una vigueta metálica antigua
- Combado visible en el techo, señal de que ya ha cedido
Vigueta, viga y bovedilla: no es lo mismo
Se confunden mucho estos tres términos. La viga es la pieza principal, normalmente más gruesa, que recibe la carga de varias viguetas y la lleva hasta un muro o un pilar concreto; la vigueta es la pieza secundaria, más fina, que se repite muchas veces en paralelo; y la bovedilla no es una pieza estructural, es solo el relleno que va entre vigueta y vigueta. En una obra normal de vivienda, lo habitual es hablar solo de viguetas, porque no siempre hay una viga intermedia; en edificios más grandes sí suele aparecer esa jerarquía completa.
Una vigueta de madera puede parecer sana por fuera y estar vacía por dentro. Por eso no fiamos el diagnóstico a la vista: si hay dudas, se pica o se levanta y se mira de verdad.Sergio Montoya, fundador y jefe de obra de JIMA
Preguntas frecuentes
¿De qué materiales se hacen las viguetas hoy en día?
Las que más colocamos al sustituir un forjado dañado son metálicas, porque no les afecta la humedad como a la madera. También existen viguetas de hormigón armado, muy habituales en construcciones de las últimas décadas. La madera se sigue usando en restauraciones donde se quiere mantener el aspecto original de la estructura.
¿Se pueden cambiar solo algunas viguetas y dejar el resto?
Sí, si el resto del forjado está en buen estado y la zona dañada es concreta. Lo que no hacemos es dar por buena una vigueta sin comprobarla, así que esa decisión se toma siempre después de ver el estado real de cada una, no a ojo desde el principio.
¿Por qué las viguetas se colocan siempre en la misma dirección?
Porque tienen que apoyarse en los dos muros de carga que sujetan el forjado, y esos muros marcan la dirección obligada. Cambiar esa orientación significaría cambiar qué paredes aguantan la estructura, algo que no se decide al colocar las viguetas sino mucho antes, al levantar el edificio.
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¿Sospechas que las viguetas de tu vivienda están dañadas?
Vamos a verlas, comprobamos su estado real y te decimos si hace falta sustituirlas, sin compromiso.
